Heid Johanna Spyri
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Heidi (1880) – Johanna Spyri (1827/1901)
Seguramente que al comenzar a escribir esta obra Johanna Spyri tenía una gran necesidad de transmitir sus propias vivencias de niña. Haya sido cual haya sido su inspiración nos regalo un bello relato, que en mi caso me hizo amar las montañas mucho antes de conocerlas.
El verdadero nombre de Heidi es Adelaida, huérfana y al cuidado de una tía pasa sus días en la ciudad. Cuando Dete (su tía) consigue un buen empleo decide llevar a la niña junto a su abuelo. Parten de rumbo a las montañas.
El hombre vive como un ermitaño en lo más alto de la montaña, solo baja al pueblo alguna que otra vez a comprar provisiones. Cuando recibe la noticia que le dejaran a la pequeña intenta regresarla, pero Dete ya se ha marchado.
La vida en la soledad de los altos montes no es fácil, pero Heidi vive su nueva vida como toda una aventurera. Ama la libertad con la que el abuelo la deja andar todo el día, solo debe dedicarles un tiempo a las cabras. En una de sus salidas con los pequeños animales conoce a Pedro, un pequeño pastor que junto a su madre y abuela viven en las cercanías. Pedro le tiene miedo al abuelo, por eso no entiende como la pequeña puede vivir con él.
Después de un tiempo ambos niños hacen amistad y juntos viven grandes aventuras…
Su tía Dete regresa meses después para llevarla con ella, el abuelo se opone pero no logra hacer que la niña se quede. Heidia través de su tía es contratada como dama de compañía para otra niña.
Clara esta en silla de ruedas y a pesar de estar rodeada de todas las comodidades no es feliz, su familia de buena posición no se da cuenta que el aislamiento afecta a la niña. Heidi trata de ayudarla jugando con ella, compartiendo sus momentos de estudio, le cuenta de sus vivencias al lado de Pedro y el abuelo.
Los días se hacen largos para alguien acostumbrado a estar siempre al aire libre, los edificios de la gran ciudad no se comparan con las montañas y sus calles empedradas no tienen nada que ver con el pasto, los árboles no son como sus abetos altos e imponentes, el encierro termina por enfermar a Heidi…
Heidi es un reflejo de nuestra niñez, los momentos guardados en recuerdos imborrables. Este relato nos ayuda a reencontrarnos con la naturaleza y la simpleza de su entorno. Es bueno cada tanto leer algunos pasajes de la historia o descubrirla como nueva.
Lilix




