"En bruto" Jim Thompson
Other posts by felix
Para explicar el fenómeno de la novela negra no se puede dejar de lado a uno de los más prolíficos escritores de la época. Jim Thompson es probablemente uno de los tres novelistas que más ha aportado a este género. Su estilo brutal, sin florituras ni alardes lingüísticos, convierten a sus historias en pequeños regalos que merece la abrir. Sus obras más representativas son El asesino dentro de mí, 1.280 Almas, La huída y su autobiografía recogida en dos volúmenes Bad Boy y En bruto (Roughneck). Jim nació en Oklahoma en 1906 y desde muy pronto tuvo que buscarse la vida. A los 17 años se convirtió en el botones de un hotel y, muchos de los personajes del lugar, hallaron acomodo en sus historias. Sus atmósferas opresivas, oscuras se suman a un lenguaje seco, duro y frío que convierten a este americano en el mejor exponente de las revistas pulp.
En bruto (Roughneck) narra parte de la juventud del autor y se extiende desde la Depresión del 29 hasta principios de los años cuarenta. A lo largo del relato (contado en primera persona) quedan de manifiesto los trabajos y tareas que Jim desempeñó para sobrevivir en esta infausta época. Multitud de oficios: cobrador, contable, encargado de funerarias o director de una publicación son —por enumerar algunas—las actividades que desempeñó durante estos años. En sus hojas hay destellos de la psicología criminal y del realismo social, aportando esa dimensión tan personal y peculiar que tenía Thompon sobre la vida. Y esa decepción e inconformismo se plasma en sus personajes, en el deseo de olvidar y en la necesidad de buscar sentido a su vida en el entorno que los rodea.
Si hay una característica afín a todas sus historias es la búsqueda de las circunstancias y la indagación en los modelos de conducta que podían conducir a las personas a la criminalidad. El gran acierto de la obra de Jim está en engendrar a sus personajes desde dentro hacia fuera, introduciéndose en su psicología y dando forma por medio de la imaginación a personajes aterradores, con los que el lector termina estableciendo empatía. En sus relatos nada es lo que parece. En ellos se integra el misterio, el horror y la fascinación por el ser humano: individuos retorcidos, hipócritas y sin escrúpulos son los predilectos de Thompson. En Bruto reproduce unos años duros, crueles, donde la violencia supone la mayor aportación a la novela negra. Aventura, acción y un retorcido sentido del humor es lo que espera al lector al adentrarse en sus páginas.
Jim Thompson fue una de esas personas a las que nunca acompañó la suerte. Olvidado durante muchos años, hundido en la miseria y con graves problemas de alcoholismo, trabajó también como guionista cinematográfico. Suyos son algunos de los diálogos de Atraco Perfecto y el guión de Senderos de Gloria. En este sentido, La huída de Sam Peckinpah o más recientemente El asesino dentro de mí son algunas de las adaptaciones de sus novelas en la gran pantalla. Y sin duda, su obra ha influido de una manera muy importante en la literatura y el cine actual. Quentin Tarantino, Martín Scorsese o el propio Stephen King (quien prologa una de sus historias) pueden dar buena cuenta de ello.





No conocía a este escritor pero me lo apunto. Vaya si merecen la pena leerse sus novelas. Buena reseña, Rubén.
Jim Thompson es brutal Galaico.
Saludos