El Arte de la Guerra, de Sun Tzu.
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El arte de la guerra (y los negocios, y la vida, y…)
Por Carlos Mayo
El Arte de la Guerra, de Sun Tzu.
Autor: Sun Tzu.
Editorial: Martínez Roca.
El libro del que hoy les hablaré es un libro que hacía tiempo que quería comentarles. No es narrativa ni poesía ni teatro, sino un género al que la mayoría de nosotros no nos acercaríamos en condiciones normales. Les hablo de El Arte de la Guerra, de Sun-Tzu, un manual de estrategia militar y tácticas de batalla. Y ahora viene la pregunta que ustedes me harán, ¿para qué quiero yo un libro de estrategia militar?, ya que, a primera vista, puede parecer que a menos que usted sea un huno en la conquista de la China Imperial, este libro le importará poco.
Pero para el que aún no sepa de qué va la cosa, contextualicemos antes un poco la obra. El Arte de la Guerra fue escrito aproximadamente hace unos 2.400 años por Sun Tzu, un aristócrata chino que fue un gran estratega militar, llegando a ser general de los ejércitos del Rey Helu, el soberano de China de la época. Como consecuencia de sus experiencias en el campo de batalla, Sun Tzu escribió El arte de la guerra, un compendio de consejos que abarcan un gran número de temas, distribuidos en trece capítulos, en los que Sun Tzu se dirige a los dirigentes de los ejércitos para decirles cómo han de actuar en el campo de batalla para lograr la victoria. Así, se constituyó uno de los libros más antiguos que hoy en día aún se conservan, así como el primer tratado militar de la historia del que se tiene conocimiento.
Hasta aquí todo bien, aunque más de uno seguirá preguntándose para qué quiere leerse el libro si ese uno no tiene nada que ver, ni remotamente, con el mundo militar. Fácil. A pesar de su antigüedad, la obra de Sun Tzu ha sido recuperada en los últimos años como una obra ejemplar del coaching, un método que se ha puesto muy de moda en los países angloparlantes y que consiste en orientar a las personas para ayudarlas a conseguir sus objetivos. Así, El arte de la guerra, ha sido reinterpretada en los últimos tiempos como una obra que todo el mundo debería leer para saber cuál es la mejor forma de llegar a su objetivo.
Entre otros, el libro ha sido muy bien recibido en el sector empresarial, especialmente a partir de su mención en diversas películas como Wall Street, protagonizada por Michael Douglas y dirigida por Oliver Stone, donde aparece como el libro de referencia del protagonista. A la fama de la obra de Sun Tzu también han contribuido otros personajes famosos, como el empresario y multimillonario estadounidense Donald Trump, que, siguiendo el modelo presentado en El arte de la guerra, escribió durante la década de los noventa una trilogía en la que explicaba los secretos para triunfar en el encarnizado mundo de los negocios y las finanzas. Paradójicamente, los libros de la trilogía en cuestión reciben el nombre de El arte de vender (1987), El arte de sobrevivir (1990) y El arte de regresar (1997), todos ellos enfocados como manuales del coaching empresarial. También han favorecido la fama del libro otros rumores infundados, como los que dicen que los dirigentes de El Pentágono utilizan las teorías de Sun Tzu como referente a la hora de tomar decisiones de estrategia militar.
Por estas razones, a pesar de su antigüedad, El arte de la guerra de Sun Tzu sigue constituyendo hoy en día uno de los libros de obligada lectura para todas aquellas personas que pretenden triunfar a nivel laboral. Así, a pesar de las enseñanzas de Sun Tzu refieren al mundo de las guerras feudales, lo cierto es que sus explicaciones son muy fácilmente extrapolables a cualquier otro sector de la vida diaria, siendo igualmente útil para empresarios como para comandantes hunos que se propongan cruzar la Muralla China.
Finalmente, para concluir esta reseña, un ejemplo más que significativo de la sabiduría de Sun Tzu. En este caso, hablamos de una de las citas relativas al tercer capítulo del libro, relativo a las estratagemas que puede utilizar un comandante en batallas. Sun Tzu dice: “Luchar y vencer no es la excelencia suprema; la excelencia suprema consiste en someter al enemigo sin luchar”.




